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Mi historia mágica

Mi historia relacionada a la Magia, se inicia en 1963; cuando apenas tenía 6 años y me encontraba en el Kindergarten. En ésa pre-escuela llamada "El Nido", acostumbraba a ir cada mes un payaso llamado Pimbolo junto con su padre, Don Amadeo Cavallini, a realizar malabares y magia. Aún recuerdo partes de esos espectáculos así como el asombro que causaban en mí el "corte y reconstrucción de la cuerda", o "la leche vertida en el cucurucho de papel"...

Un par de años más tarde, recibí para mi cumpleaños mi primer juego de magia, marca "Merit" y modelo #1 - el más grande.
En ese momento, el saber cómo se realizaban aquellos efectos fué para mí toda una aventura.

En primero de primaria, mi profesora me "decomisa" mi varita mágica por jugar en clase. Quién diría que aquella misma profesora se cruzara en mi vida mágica muchos años después. Pero, fueron muchas las varitas, barajas, naipes, bolas y pequeñas cajas y juegos que quedaron  "decomisados" en mi colegio durante toda mi vida escolar.

A los once años de edad, mis padres debían realizar un viaje especial, así que yo fuí a vivir un tiempo en casa de mi abuela materna.

Ella, para tenerme "ocupado en algo interesante", me daba a leer una sección de la enciclopedia "El Tesoro de la Juventud", llamada "Juegos y Pasatiempos".

Mi historia relacionada a la Magia, se inicia en 1963; cuando apenas tenía 6 años y me encontraba en el Kindergarten. En ésa pre-escuela llamada "El Nido", acostumbraba a ir cada mes un payaso llamado Pimbolo junto con su padre, Don Amadeo Cavallini, a realizar malabares y magia. Aún recuerdo partes de esos espectáculos así como el asombro que causaban en mí el "corte y reconstrucción de la cuerda", o "la leche vertida en el cucurucho de papel"...

Un par de años más tarde, recibí para mi cumpleaños mi primer juego de magia, marca "Merit" y modelo #1 - el más grande.
En ese momento, el saber cómo se realizaban aquellos efectos fué para mí toda una aventura.

En primero de primaria, mi profesora me "decomisa" mi varita mágica por jugar en clase. Quién diría que aquella misma profesora se cruzara en mi vida mágica muchos años después. Pero, fueron muchas las varitas, barajas, naipes, bolas y pequeñas cajas y juegos que quedaron  "decomisados" en mi colegio durante toda mi vida escolar.

A los once años de edad, mis padres debían realizar un viaje especial, así que yo fuí a vivir un tiempo en casa de mi abuela materna.

Ella, para tenerme "ocupado en algo interesante", me daba a leer una sección de la enciclopedia "El Tesoro de la Juventud", llamada "Juegos y Pasatiempos".
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Mi historia relacionada a la Magia, se inicia en 1963; cuando apenas tenía 6 años y me encontraba en el Kindergarten. En ésa pre-escuela llamada "El Nido", acostumbraba a ir cada mes un payaso llamado Pimbolo junto con su padre, Don Amadeo Cavallini, a realizar malabares y magia. Aún recuerdo partes de esos espectáculos así como el asombro que causaban en mí el "corte y reconstrucción de la cuerda", o "la leche vertida en el cucurucho de papel"...

Un par de años más tarde, recibí para mi cumpleaños mi primer juego de magia, marca "Merit" y modelo #1 - el más grande.
En ese momento, el saber cómo se realizaban aquellos efectos fué para mí toda una aventura.

En primero de primaria, mi profesora me "decomisa" mi varita mágica por jugar en clase. Quién diría que aquella misma profesora se cruzara en mi vida mágica muchos años después. Pero, fueron muchas las varitas, barajas, naipes, bolas y pequeñas cajas y juegos que quedaron  "decomisados" en mi colegio durante toda mi vida escolar.

A los once años de edad, mis padres debían realizar un viaje especial, así que yo fuí a vivir un tiempo en casa de mi abuela materna.

Ella, para tenerme "ocupado en algo interesante", me daba a leer una sección de la enciclopedia "El Tesoro de la Juventud", llamada "Juegos y Pasatiempos".
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Mi historia relacionada a la Magia, se inicia en 1963; cuando apenas tenía 6 años y me encontraba en el Kindergarten. En ésa pre-escuela llamada "El Nido", acostumbraba a ir cada mes un payaso llamado Pimbolo junto con su padre, Don Amadeo Cavallini, a realizar malabares y magia. Aún recuerdo partes de esos espectáculos así como el asombro que causaban en mí el "corte y reconstrucción de la cuerda", o "la leche vertida en el cucurucho de papel"...

Un par de años más tarde, recibí para mi cumpleaños mi primer juego de magia, marca "Merit" y modelo #1 - el más grande.
En ese momento, el saber cómo se realizaban aquellos efectos fué para mí toda una aventura.

En primero de primaria, mi profesora me "decomisa" mi varita mágica por jugar en clase. Quién diría que aquella misma profesora se cruzara en mi vida mágica muchos años después. Pero, fueron muchas las varitas, barajas, naipes, bolas y pequeñas cajas y juegos que quedaron  "decomisados" en mi colegio durante toda mi vida escolar.

A los once años de edad, mis padres debían realizar un viaje especial, así que yo fuí a vivir un tiempo en casa de mi abuela materna.

Ella, para tenerme "ocupado en algo interesante", me daba a leer una sección de la enciclopedia "El Tesoro de la Juventud", llamada "Juegos y Pasatiempos".
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Ahí fué donde descubrí más secretos mágicos. Al fín sabía y podía realizar aquel corte y reconstrucción de la cuerda, desaparecer objetos dentro de un pañuelo, confeccionado con mi bizarro estilo y cosido a mano por mí, o aparecer objetos en un tubo vacío. Realmente se convirtieron en unas grandes vacaciones fuera de casa.

A los tres meses volví con mis padres y sólo 15 días después, mi abuela materna fallece de un aneurism cerebral. Mi congoja, sólo se detuvo cuando supe que había heredado directamente de ella la colección de "El Tesoro de la Juventud", que tan bien nos acompañó en nuestra vida compartida.

Ya a esa edad, tuve que recorrer decenas de librerías en busca de más magia. La época era bastante difícil. No había importación de nada, así que los libros que conseguía eran de más de una década de editados.

Mi colección "Curso de Magia" de Robert Veno, (Editorial Síntesis) fué conseguido libro por libro, lección por lección, en una búsqueda frenética por las librerías "la Familia" y comprados a pulso, con mis propinas ganadas en  casa.

Dos veces vino el "Circo Tihani" entre el 68-70. Ahí descubrí mi habilidad para descifrar los efectos. El entender la misdirection y la actuación necesaria me hicieron mantener latente a esa bella durmiente aún.

No me perdía un solo programa, a pesar que la hora no era la adecuada (tenía colegio al día siguiente y el programa era emitido más tarde que "mi hora de dormir").
Copié y desarrollé varias de sus rutinas, las que me servirían más adelante. Es más, recuerdo que en algunos de eos programas, el mago Marcel era "reemplazado" por un fakir tragasables. Me molestaba muchísimo. Tiempo después aquel fakir se volverá mi grán amigo y asesor en magia.

Creo que fueron los amores de adolescencia, unidos a los estudios universitarios y al trabajo conseguido, los que hicieron que mi grán amiga, la magia, quedara algo relegada por unos años, aunque siempre florecía en cada reunión con mis amigos.

En 1980, la empresa donde laboraba, me envía a una capacitación a Japón.
Ahí, descubrí los productos "Tenyo" y mi querida amiga renace.
Descubro el secreto de los aros chinos, la predicción de dados y la espeluznante guillotina, entre otras cosas.

Al término de mi estadía en Japón,  

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